CIV

2025

Mírame a los ojos.

Mira las lágrimas de mis ojos, mira la culpa de mirarte. Mentiría si dijera que no volteo a todos lados cuando cruzo la calle intentando encontrarte.

Espero en el María Dolores, de arrebato, cruces el umbral, tomarme una, dos o cinco jarras de cerveza oscura; melancolía, quiero mirarte.

Miranda, ¿dónde estás, Miranda? ¿A dónde vas?

Siento la pared húmeda y mohosa, siento las esporas abotinandose en mis pulmones.

Siento mis pulmones abotinandose con tu ausencia; la ausencia de tu mirada me contamina. Mírame, mírame, mírame, mírame a los ojos y dime que no ves nada.

Mírame a los ojos y dime que no ves nada, mírame a los ojos y dime, mírame, dime que no ves nada.